"Puedo decirles que he escapado de las garras de la muerte", afirmó Pierre, testigo de este brutal ataque del grupo armado Gran Grif, que también dejó una treintena de heridos y más de cincuenta casas incendiadas en las localidades de Pont Sondé y Jean Denis, en el departamento de Artibonite, al norte de la capital haitiana.
Más de 6.000 personas fueron desplazadas por el ataque -ocurrido en la madrugada del 29 de marzo- y Pierre, al igual que muchos otros, se refugiaron en otra localidad, pero los delincuentes llegaron "y mataron a más gente".
"A algunos los mataron por la espalda mientras huían. Hay personas que cayeron en pozos y murieron tras recibir disparos. Hay muchos daños", continuó Pierre, como lo publican medios como el periódico Hoy.

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