Brasilia- El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, alertó hoy que el descontrol en el Consejo de Seguridad de la ONU provoca inseguridad global, conflictos armados y violaciones sistemáticas del derecho internacional.
En un artículo de opinión publicado en el diario Folha de São Paulo, Lula destacó que situaciones en Afganistán, Irán, Irak, Libia, Siria, Ucrania, Gaza y Venezuela evidencian que “la línea que separa lo permitido de lo prohibido ha sido borrada con la omisión cómplice del Consejo de Seguridad”.
Advirtió que en ese órgano los vetos se usan como escudo o como arma, sin respaldo en la Carta de la ONU.
El mandatario brasileño criticó el desdén por la legitimidad de las intervenciones, afirmando que la estrechez de las instituciones multilaterales frente a las disputas hegemónicas puede reemplazar un imperfecto sistema de seguridad colectiva por un escenario de inseguridad generalizada.
Subrayó que el extremismo y la intolerancia alimentan ciclos de violencia, mientras los avances tecnológicos, como la selección de objetivos militares mediante inteligencia artificial, desafían los principios del derecho internacional humanitario y ponen en riesgo a civiles, especialmente mujeres y niños.
Lula alertó sobre la creciente carrera armamentista global, con gastos militares que alcanzan los 2,7 billones de dólares, recursos que podrían destinarse a la lucha contra la pobreza, la crisis climática, la educación y la inclusión digital.
El mandatario brasileño, quien reiteradamente ha llamado a reformar ese órgano y hacerlo más inclusivo, criticó asimismo el uso recurrente del hambre como arma de guerra y el desplazamiento forzado de poblaciones.
Según el presidente, la inseguridad económica es otra consecuencia directa de los conflictos, cuando los precios del petróleo y de alimentos se ven afectados, el comercio sufre bloqueos y las tasas de interés aumentan, con impactos en la inversión, el empleo y la estabilidad de las economías.
Lula advirtió que el poder desmedido es sinónimo de inestabilidad y que un mundo sin reglas es inseguro, porque la violencia y la fuerza no pueden sustituir el diálogo ni la diplomacia.
Es hora de reaccionar con firmeza, devolviendo la capacidad de acción a una ONU reformada, para que deje de ser una mera espectadora de los acontecimientos que nos afligen a todos, concluyó.
Así lo publican medios como Prensa Latina.



